Si eres un ser humano tienes ombligo. Sólo uno. Ese ombligo te alimentó mientras te formabas en la pancita de tu madre. Su trabajo llegó a su fin cuando naciste. Tal vez no sabes que hay un segundo ombligo, uno que sacia la otra hambre, la del espíritu. Su trabajo no termina nunca.   ¡Es  una estación de radio!

Programas:

  • ¡El peor ombligo del mundo!

    En Días de Muerto asustar a los niños es obligación de una estación de radio. ¡Radiombligo ha fracasado! Lejos de asustarse, nuestra audiencia ríe de nuestros esfuerzos infantiles. En un intento desesperado pondremos en las orejas de nuestro público el terror de La Peor señora del mundo. ¡El peor ombligo del mundo! Escúchanos también por…

  • ¡Ay, qué cosa!

    Monstruos que asustan no muerden, dicen por ahí. ¿Y si hacen música serán dañinos? Es momento de darle a la Cosa Monstra una segunda oportunidad para hacer que te hagas pipí en los calzones. O, como sucedió con la primera, que disfrutes del jazz. ¡Ay, qué cosa! Escúchanos también por ivoox (clic a la imagen…

  • No recuerdo quién fui

    Caterina, mujer muy transparente, visita Radiombligo. Nos cuenta lo feliz, lo triste, lo alegre de ser calaca. Llega también Gerasio Contreras a platicarnos sobre Huesitos de Azúcar. No recuerdo quién fui

  • Las colillas también son basura

    Nuestros niños han visto las hojas caer de los árboles en el otoño. Pero también se acostumbraron a ver las colillas de cigarro caer en calles y banquetas, ¡de la mano de sus padres! Son tan basura como un bote o un elote, una bota rota o como una bolsa de Sabrita. ¿Cómo se le…

  • ¡Se me enferma el muerto!

    A Zopilote le han dado la tarea de resumir en una calaverita un conflicto entre lavida y la muerte. ¡En un cierto panteón los muertos enferman por la mala alimentación! Al parecer necesitan la ayuda de una famosa locutora. ¡Se me enferma el muerto!

  • La abogada del pollito asesino

    Ella dice que Zopilote exagera al llamar DzAsesinodz al pollito amarillo y redondito, pero, ¿qué piensan de ello el gusanito y el granito de maíz? ¿Qué piensas tú? En tanto que lo decides en tu corazón escuchemos la historia del cabrito que horneaba buñuelos muy ricos y azucarados, pero llegó el lobo y… ¡toma, toma,…