Si eres un ser humano tienes ombligo. Sólo uno. Ese ombligo te alimentó mientras te formabas en la pancita de tu madre. Su trabajo llegó a su fin cuando naciste. Tal vez no sabes que hay un segundo ombligo, uno que sacia la otra hambre, la del espíritu. Su trabajo no termina nunca.   ¡Es  una estación de radio!

Programas:

  • ¡Hola don Miliki!

    En una mañana nublada, un cafecito y empanada. ¿Y qué para alegrar el ambiente, algo que sea muy sonriente? Lo digamos sin rimas, sin más versos. Que cante Miliki, el payaso que durante décadas cantó a niños en España. Hoy le hace cosquillas al gran público de Radiombligo.

  • No me vistan de pollito

    Los gusanos se transforman en mariposas. También a los niños les gusta sufrir metamorfosis. En el kínder, con ayuda de los adultos, se vuelven pollitos, osos o libélulas. ¡Hubo un tiempo en que todos querían ser Kalimán!

  • Naderías Anzueto

    Una mañanita de calor se fue a nadar y nadó seis kilómetros en un mar encabritado de Italia. Su madre afirma que aprendió primero a nadar que a caminar. Sus sueños son más acuáticos que terrenales. Es Lily Anzueto, que hoy visita Radiombligo con muy buenas noticias.

  • El niño y la música

    Los adultos llevan un niño dentro, pero los niños llevan dentro la música. ¡A esa música hay que atraparla, no dejar que nunca se escape! Y para eso se necesita una estrategia, como la de César Tort y el Instituto de Música ARTENE. ¡Ya viene Monedita de Oro!

  • Dábale arroz a la zorra el abad

    Los salmones navegan contra la corriente. Pero también lo hacen los papalotes, que para volar deben poner el pecho contra el viento. Iniciamos con una frase a la que no le importa si para allá o para acá, ella siempre suena igual. Matrioska. Piero.

  • ¡Malvado conejito!

    ADVERTENCIA: Si sus niños y sus nenas son bien portados, favor de no permitirles escuchar este programa. Podrían tomar el mal ejemplo del descarriado conejo, protagonista de la historia que nos contará Tania Gaviota.