Si eres un ser humano tienes ombligo. Sólo uno. Ese ombligo te alimentó mientras te formabas en la pancita de tu madre. Su trabajo llegó a su fin cuando naciste. Tal vez no sabes que hay un segundo ombligo, uno que sacia la otra hambre, la del espíritu. Su trabajo no termina nunca.   ¡Es  una estación de radio!

Programas:

  • Granitos de arena

    Luego de inicios trastabillantes en aquel viernes 20 de mayo , se alumbra la risa de Torongo Tortugo: ¡Niños y niñas han puesto frente a sus ojos una bolsita con dos mil granitos de la arena de su corazón!

  • Las casas… y el entierro

    La señal vuela desde el Cerro del Rebote, surca lo aires y no le importa si eres morenita o rubia, si eres multimillonaria o una niña muy pobre, si vives en una mansión o en una casita de chiquita dimensión, por tu ventana entra la señal de Radiombligo. Tu casa es perfecta. ¡El problema es…

  • Toca relojito

    Las gallinas aseguran que Zopilote se prepara para ofrecer un concierto de flauta. ¡Será posible tal milagro para un ser de oídos lentos para la música? Yo no lo creo, pero qué tal que sí.

  • Forzadito

    Zopilote sigue dedicando canciones a sus amigos maestros pero, según Gaviota, hay algunas que han entrado un poco como pie en zapato pequeño. ¿Ustedes qué opinan?

  • ¡Maestro, al pizarrón!

    Como también llevan un niño dentro, Radiombligo quiere sentar a maestros y maestras en los lugares donde se sientan sus alumnos. Que se les despierte el niño y la niña que alguna fueron y así descubrir mejores estrategias para su tan importante trabajo. ¡¡Feliz día, queridos!! ¡Maestro, al pizarrón!

  • Gato negro en viernes trece

    Apenas terminábamos de disfrutar el arroz con leche cuando, desde atrás, Torongo Tortugo lanzó un gato negro. Dicen que es de mala, de muy mala suerte. ¡Y peor aún si te lo dice un ave negra en la presencia de Olinka! Gato negro en viernes trece