Ketchup

sandwich with chicken and cheese

Una hamburguesa iba por el mundo muy triste, pues nadie quería comérsela. Era bastante desabrida la pobrecita. De pronto apareció la negra Eulolia y la bañó de kétchup. ¡De pronto, nadie sabe de dónde, aparecieron niños y niñas y se la comieron toda! La hamburguesa murió feliz para siempre. Doña Eulolia quiere que aprendas a fabricar su salsita para que hagas felices a otras insípidas hamburguesas.

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