¡Déjame dormir otro ratito!

Si tan sólo pudiera dormir otros diez minutos el niño conejo sería completamente v  feliz. ¡Pero la abuela, cruel y despiadada, lo obliga a levantarse para ir a la escuela!  Nada parece funcionar hasta que… pide auxilio a ¡Radiombligo!

 

Dejame dormir otro ratito

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